Condenado el arqueólogo Eliseo Gil y dos de sus compañeros por las falsificaciones del Yacimiento Arqueológico de Iruña-Veleia.

Ha sido condenado a dos años y tres meses de prisión al arqueólogo Eliseo Gil Zubillaga por su responsabilidad en el caso de las falsificaciones de inscripciones arqueológicas realizadas sobre fragmentos cerámicos del yacimiento arqueológico de Iruña-Veleia (Álava). Rubén Cerdán, que afirmaba ser físico nuclear por la Universidad de Tel Aviv, y que realizó informes que avalaban la autenticidad de los hallazgos, ha sido condenado también a un año y tres meses de cárcel. Óscar Escribano, trabajador en las excavaciones, ha sido condenado a un año de cárcel.

https://elpais.com/cultura/2020-06-10/condenado-a-dos-anos-de-carcel-un-arqueologo-por-anunciar-falsos-hallazgos-sobre-el-cristianismo-y-el-euskera.html

Las excavaciones en el yacimiento de Iruña-Veleia estaban gestionadas por la empresa de Arqueología  “Lurmen” y contaban con una subvención de 3,7 millones de euros de dinero público que aportaba la “Sociedad Euskotren”. En los años 2005 y 2006 Eliseo Gil, el director de las intervenciones arqueológicas, dio a conocer una serie de fragmentos de cerámicas romanas del siglo III (d. C,) que presentaban grabados con iconografía cristiana, jeroglíficos egipcios y palabras en euskera. El hallazgo situaba la aparición de los primeros textos escritos en vasco unos 800 años antes de lo que hasta ahora había sido posible demostrar. Este hallazgo levantó serias dudas sobre su autenticidad desde el principio y varios especialistas negaron su autenticidad, mientras que otros la defendieron. Casi quince años más tarde, y después de numerosas controversias, el fraude ha quedado definitivamente demostrado.

https://elpais.com/cultura/2020/02/03/actualidad/1580720424_846642.html

Tras un juicio con doce sesiones, la sentencia de la magistrada explica como ha quedado establecido que en el yacimiento arqueológico se alteraron hasta 36 piezas arqueológicas realizando grabados para conferirles así un valor histórico del que carecían. En el proceso se ha puesto de manifiesto como, tras estos espectaculares “hallazgos”, algunos de los investigadores del equipo abandonaron la excavación al detectar irregularidades en la manipulación de los materiales arqueológicos. Las cerámicas con “grafitis” se detectaban después de ser lavadas en el laboratorio del yacimiento, pero en la excavación nunca habían sido detectados. Pronto pudo verse como con estas falsificaciones se pretendía introducir información histórica falsa sobre el inicio del cristianismo y el empleo temprano del euskera en época romana en el actual territorio de Álava.

https://elpais.com/cultura/2020/02/05/actualidad/1580929540_416888.html?rel=mas

La juez admite que no puede confirmarse si Eliseo Gil realizó las falsificaciones, pero como director de las excavaciones, y por sus conocimientos como arqueólogo, sabía que esos materiales eran falsos. También debemos pensar que lo sabían algunos arqueólogos, investigadores y especialistas que avalaron y defendieron, en algunos casos durante varios años, la autenticidad de estas falsificaciones. Y que en su mayoría no han dado explicaciones ni han pedido perdón por su apoyo a una falsificación que, en realidad, resulta tremendamente burda.

Llama la atención lo enorme del presupuesto invertido en la excavación (3,7 millones de euros), dinero que sirvió para financiar una trama de falsificaciones arqueológicas e históricas. Esta cantidad contrasta con los presupuestos de yacimientos similares al de Iruña-Veleia que no llegan, o apenas superan, los diez mil euros al año, pero en los que los descubrimientos, también espectaculares, si son verdaderos. Desde aquí reivindicamos la calidad profesional y humana de una gran mayoría de investigadores de la arqueología que desarrollan su actividad con enormes limitaciones económicas, pero con absoluta honestidad.